Está conformada por dos llaves de comandos independientes, pero con un grifo común al centro. Por otra parte puede ser instalada sin artefactos, directamente a la tubería, en el jardín o bien lavadero.
En el caso del cabezal, que recibe el agua desde la red, los atascos son producidos por el sarro, es decir, los sedimentos de cal u otros elementos que el agua acumula y que se pegan a las paredes de los conductos por donde va pasando. El sitio más claro de la presencia de sarro son los orificios por donde el agua sale.
En consecuencia, hay que emplear un destornillador con el género de punta y tamaño adecuado para el tornillo que lo asegura en su sitio. Uno de ellos consiste en preparar una mezcla de bicarbonato de sodio, sal y vinagre.
Si optamos por un producto casero, debemos verter una mezcla de doscientos gramos de bicarbonato sódico por doscientos gramos más de sal gorda, más 20 centilitros de vinagre blanco. Si no funciona, va a ser el momento de decantarse por un fontanero profesional.
En nuestro país hay zonas donde el agua cuenta con substancias alcalinas que terminan por incrustarse en el cabezal de la ducha impidiendo el paso normal del agua. La mejor solución suele ser emplear un limpiados antical o bien, mejor todavía, vinagre y agua hirviendo para suprimir los restos de cal adheridos. Es el deposito que suele encontrarse en el suelo y que está cubierto con una tapadera plateada. Deberemos levantarla y revisar si tiene restos de suciedad, pelos…También podemos buscar el inconveniente en la tubería que va desde el desagüe hasta el sifón.